Miguel Rendueles Mata, nacido el 8 de noviembre de 1965 en Gijón, Asturias, España, es un destacado gerente con nacionalidad venezolana y española, cuya trayectoria profesional se ha caracterizado por la excelencia, la disciplina y el compromiso ético. Con más de tres décadas de experiencia, ha desarrollado una carrera sólida en áreas estratégicas como la administración, finanzas, auditoría, costos, contabilidad, tesorería, presupuestos, control interno, sistemas de información, inventarios, responsabilidad social empresarial y gestión de talento humano.
Su formación y desempeño lo han llevado a ocupar posiciones de liderazgo en importantes firmas de contadores públicos, empresas del sector petrolero, fondos de inversión, instituciones de educación superior y servicios profesionales independientes. Además, se ha destacado como docente universitario y facilitador de procesos de aprendizaje, tanto en modalidad presencial como virtual, demostrando una vocación genuina por compartir conocimientos y contribuir al crecimiento de las nuevas generaciones.
Entre sus cargos más relevantes se encuentra el de Gerente General del Grupo Zuliano, C.A., fondo de inversiones del sector petroquímico privado venezolano con acciones en la Bolsa de Valores de Caracas, donde ha tenido la responsabilidad de garantizar la rentabilidad, productividad y adecuada gestión de empresas como Polinter, Propilven y Profalca. Su labor ha estado orientada al análisis del entorno económico, la planificación estratégica, la dirección administrativa y financiera, y la relación con accionistas y el mercado bursátil.
De manera paralela, desde el año 2010 lidera su propia firma, Prisma Consultores Gerenciales, C.A., donde se desempeña como presidente, consultor gerencial, head hunter y facilitador de aprendizaje. A través de esta empresa, ofrece servicios especializados en consultoría, evaluación de procesos administrativos, desarrollo de proyectos de responsabilidad social, reclutamiento y selección de talento, diseño organizacional, auditorías administrativas y programas de formación empresarial.
En el ámbito académico, dejó una huella significativa durante su gestión en la Universidad Dr. Rafael Belloso Chacín (URBE), institución en la que ocupó cargos de alta responsabilidad, primero como Director de Auditoría Interna y luego como Vicerrector Administrativo. En este último, estuvo al frente de los procesos administrativos, financieros y contables de la universidad, supervisando un amplio equipo de directores y dependencias que aseguraban el correcto funcionamiento de la institución.
Más allá de su destacada trayectoria profesional, Miguel Rendueles es un hombre de familia. Casado con Catherine Meyer, es padre orgulloso de trillizos: Luis Miguel, politólogo radicado en México; Andrés Miguel, diseñador gráfico y docente; y Daniela Valentina, psicóloga en formación de maestría en recursos humanos, quien además colabora en la empresa familiar de consultoría. Daniela, junto a su madre, también ha cultivado una pasión especial por la repostería, un rasgo que refleja la diversidad de talentos presentes en su hogar.
Usted ocupó el cargo de vicerrector administrativo de la URBE, ¿en qué año?
Asumí el cargo de vicerrector administrativo de la Universidad Privada Dr. Rafael Belloso Chacín (URBE) a partir del año 2000. Mi transición al rol directivo fue el resultado de una trayectoria que comenzó como profesor en la URBE y el CUNIBE. Mi nombramiento inicial fue para desarrollar el departamento de auditoría interna, lo cual me llevó a ser postulado para el vicerrectorado. Posteriormente, decidí retirarme para dedicarme plenamente a mi proyecto de emprendimiento, Prisma Consultores Gerenciales.
Durante su extensa carrera profesional, ¿cuál considera que ha sido el mayor logro que ha obtenido o que le ha dejado mayor satisfacción?
A lo largo de mi extensa carrera, considero que mi mayor logro no se limita a un solo hito, sino a la capacidad de trascender distintos sectores. Mi trayectoria abarca desde la gestión de empresas familiares y firmas de consultoría, hasta roles gerenciales en la industria petrolera y la dirección académica. La mayor satisfacción radica en la habilidad de trasladar y aplicar las mejores prácticas del sector privado a un entorno institucional como la URBE, lo que permitió un florecimiento notable en su gestión administrativa. Actualmente, me siento realizado al ejercer un rol dual como gerente general en el Grupo Zuliano y presidente de Prisma Consultores, lo que representa un continuo aprendizaje en nuevas áreas como el mercado de valores.
¿Cuál considera entonces que ha sido el mayor desafío profesional que ha enfrentado?
Mi mayor desafío profesional ha sido la adaptación a entornos organizacionales radicalmente distintos. El primer gran reto fue la transición de una firma de contadores a la cultura de una empresa petrolera internacional. Sin embargo, el desafío más significativo fue el paso del ámbito corporativo a la gestión de una institución académica como la URBE, donde se requería la implementación de mejoras administrativas y la superación de paradigmas culturales. En ambos casos, el éxito radicó en mi capacidad para adaptar mis conocimientos y liderazgo a cada nuevo contexto.
¿Podría describir cómo su experiencia en firmas de contadores y en la industria petrolera ha moldeado su enfoque en la gestión y en las finanzas?
La experiencia en firmas de contadores y en la industria petrolera ha moldeado mi enfoque al inculcar la importancia del desarrollo profesional estructurado y la visión integral. Las firmas de contabilidad ofrecen un modelo de carrera definido, permitiendo a los profesionales avanzar desde roles junior hasta socios. Este enfoque de crecimiento profesional es un modelo que promuevo en todas las organizaciones. Adicionalmente, el trabajo en consultoría me proporcionó una visión global de las finanzas y la contabilidad, ya que se analizan diversas industrias y tipos de empresas de manera simultánea, una competencia que es indispensable para un liderazgo efectivo.
De su trayectoria en la URBE, ¿qué lecciones clave aprendió sobre liderazgo y la gestión en un entorno académico y que difieren del sector empresarial?
Mi experiencia en la URBE me enseñó que, en un entorno académico, la gestión exitosa se basa en el liderazgo con el ejemplo, un principio que difiere del modelo jerárquico tradicional del sector empresarial. En este contexto, un líder debe ser percibido como parte del equipo y estar dispuesto a involucrarse directamente en la resolución de problemas. Esta cercanía genera confianza y fomenta la participación, a diferencia de la mera emisión de instrucciones.
Como fundador de Prisma Consultores Gerenciales, ¿qué lo motivó a crear su propia firma y cuál es la visión que tiene para ella en la actualidad?
Mi motivación para crear Prisma Consultores Gerenciales surgió cuando me pidieron que registrara una empresa para custodiar archivos. En ese momento, vi un nicho de negocio en el área de talento humano y decidí que esa sería mi visión. El objetivo de la firma era ofrecer servicios de consultoría, reclutamiento, selección, entrenamiento y todo lo que una empresa necesita en términos de talento humano.
Vi que muchas pequeñas y medianas empresas en el Zulia no tenían la estructura ni las competencias para manejar estas áreas. Así que mi estrategia se orientó a brindarles todos los servicios que un departamento de recursos humanos completo podría ofrecer: reclutar, entrenar, diseñar planes de carrera y beneficios, analizar el clima organizacional y mejorar los procesos.
Hoy en día, Prisma está por cumplir 21 años y fuimos reconocidos con el sello «Hecho en el Zulia». El éxito de la firma se basa en la disciplina, el trabajo con valores y la cercanía con el cliente. Mis clientes me ven como un líder y un asesor al que pueden llamar y consultar en cualquier momento, lo que demuestra un compromiso más allá de un contrato.
Su experiencia abarca consultoría gerencial, finanzas, recursos humanos, control interno, si tuviera que elegir un área donde su impacto ha sido más significativo, ¿cuál sería y por qué?
El área de mayor impacto en mi carrera ha evolucionado. Inicialmente, fue el control interno, donde me enfoqué en fortalecer procesos. Sin embargo, en los últimos años, mi mayor contribución ha sido en el campo de la gestión del talento humano. Esta área me apasiona y me ha impulsado a promover la inclusión de competencias blandas, como el liderazgo y el trabajo en equipo, en la formación de los contadores públicos, superando la visión puramente técnica de la profesión.
¿Qué estilo de liderazgo prefiere y cómo lo adapta a diferentes equipos y situaciones?
Prefiero un estilo de liderazgo situacional, que combina elementos de un enfoque democrático y participativo con un toque autocrático cuando la situación lo requiere. Mi filosofía es otorgar autonomía a los equipos, pero siempre manteniendo un control riguroso. Esta flexibilidad me permite adaptarme a las necesidades específicas de cada equipo y circunstancia, asegurando la efectividad en la toma de decisiones.
¿Puede describir un momento en el que tuvo que tomar una decisión difícil y cómo se aseguró que esta fuera la correcta?
Para tomar decisiones difíciles, sigo un proceso analítico que incluye evaluar los escenarios y sus posibles consecuencias. Sin embargo, considero que el factor más crucial es buscar la opinión de un tercero objetivo, que no esté directamente involucrado en la situación. Esta consulta externa me ha permitido obtener una perspectiva diferente y validar o reevaluar mis decisiones. Las más difíciles, como dejar la industria petrolera o la URBE, fueron tomadas con este enfoque, lo que ratificó su idoneidad a largo plazo.
¿Qué opina del equilibrio entre la vida laboral y personal? ¿Cómo maneja usted este aspecto, especialmente con su rol como presidente de una empresa, gerente de otra y además la vida familiar?
Considero que el equilibrio entre la vida laboral y personal es un pilar fundamental del bienestar. Mi estrategia para manejarlo, a pesar de mis múltiples roles, se basa en la planificación, la organización y la priorización. Esto me permite dedicar tiempo a mis actividades profesionales, familiares y personales, como mi emprendimiento gastronómico y la labor social en mi fundación. Este balance es una elección consciente, ya que he decidido en ciertos momentos priorizar la familia por encima del reto profesional.
Con su amplia experiencia y conocimiento, ¿qué consejo le daría a un joven profesional que está comenzando en el mundo, no solo de la contaduría, sino también de la gerencia?
Mi consejo a los jóvenes profesionales es adoptar un enfoque por etapas en el desarrollo de sus carreras. A menudo, se apresuran a emprender sin la preparación necesaria. Recomiendo un camino secuencial: primero, obtener una titulación profesional y dominar un segundo idioma. Luego, trabajar en una organización para adquirir experiencia, comprender la estructura empresarial y desarrollar habilidades prácticas. Solo después de «quemar» estas etapas, es prudente considerar el emprendimiento, ya que la experiencia y el conocimiento adquiridos serán la base de su éxito.
¿Cómo influyó su familia en su desarrollo profesional?
La influencia de mi familia en mi desarrollo profesional ha sido fundamental. Los valores de honestidad y responsabilidad que mis padres me inculcaron se convirtieron en la base de mi conducta profesional y personal. Me siento orgulloso de ver que esos mismos valores se han reflejado en mis hijos, quienes han demostrado ser personas dedicadas y profesionales en sus respectivas áreas. El modelaje familiar ha sido la clave de mi formación y de la de ellos.
Un lema de vida, una filosofía.
Mi filosofía de vida se resume en una frase que valoro profundamente: «Todo lo que vivamente imaginamos, ardientemente deseamos y entusiastamente emprendamos, inevitablemente sucederá.» Considero que la constancia, la pasión y la dedicación son los motores que permiten materializar cualquier objetivo que se persiga con convicción.
Hablar con Miguel Rendueles es descubrir a un profesional que no solo ha sabido liderar empresas e instituciones con visión estratégica, sino también a un hombre que ha encontrado en su familia el motor más importante de su vida.
Entre juntas directivas, aulas de clases y proyectos de consultoría, ha mantenido intactos los valores de la ética, la disciplina y la responsabilidad, convirtiéndose en un referente de liderazgo y compromiso. Su vida y carrera son un ejemplo de dedicación, perseverancia y equilibrio entre la profesión y la familia.